miércoles, 31 de diciembre de 2014
jueves, 25 de diciembre de 2014
sábado, 22 de noviembre de 2014
MUTACIÓN
Los ojos de Eve se abren mientras el
líquido amniótico de los cubículos desaparece absorbido por los tubos de
succión. Un violento espasmo obliga a su compañero Adam a incorporarse expulsando
los restos de líquido acuoso a través de su nariz y boca. El despertar de Eve
es más tranquilo, algo de tos y contenidas nauseas.
La nave se ha activado, han llegado a su
destino.
Pasados unos minutos consiguen salir de
su lecho y se abrazan.
—¿Puedes hablar, Eve?—La voz de Adam
suena grave en un claro esfuerzo por recuperar la normalidad en el mínimo
tiempo posible.
Eve mueve su boca sin conseguir emitir
sonido alguno.
—No te preocupes, en unos minutos te
recuperarás. Apóyate en mí. Vamos a desprendernos de los restos del amnios.
Durante diez minutos, la solución líquida
micropulverizada elimina los restos acuosos de sus cuerpos.
Ligeramente aturdido, Adam se enfunda en
su traje. Eve ha sido más hábil y lo ha hecho en menos tiempo, inmediatamente se
dirige al cuadro de mandos e inicia la conexión al OC.
Una gran pantalla holográfica se
despliega delante de ellos. Datos astronómicos sobre la ubicación de la nave aparecen
en pantalla, Eve no está interesada en ellos.
Adam observa con atención, en silencio,
la rapidez de movimientos de las manos de Eve, pasando pantallas y abriendo
otras hasta encontrar lo que busca: El estatus de la carga.
CAMBIOS
REALIZADOS SEGÚN PROGRAMA NIOBE
-
Se han realizado correctamente los siguientes
cambios:
o
Reconstrucción celular profunda.
o
Inseminación de entidades virales y bacterianas.
o
Actualización sistemática.
o
Revisión de secuencias de ADN y modificaciones.
-
Programa finalizado hace 2.590 días, registro
terrestre.
CONSTANTES
VITALES DE LOS FETOS
-
25.185 embriones muestran constantes vitales
correctas.
-
4.815 embriones se encuentran en estado fallido.
-
Eclosión prevista en 96 horas.
Sus miradas se encuentran. A Eve se le
escapan algunas lágrimas. Adam reacciona.
—Tranquila, no son buenas noticias pero
disponemos de los suficientes embriones para tener éxito en la misión—.Vuelven
a abrazarse.
Ahora es Adam quien manipula la pantalla
para buscar los datos astronómicos y conocer la posición en la que se
encuentran con respecto al planeta.
El OC da la lectura: DISTANCIA A
DESTINO: 0,3 UA.
El planeta Niobe, en la constelación
Cisne, el quinto y último planeta de su sistema, recibirá a los fetos
genéticamente modificados, sus primeros habitantes.
———————————————————————————————————
El Sol agotaba su combustible en
tránsito para convertirse en una Gigante Roja.
La Humanidad había preparado enormes naves
que partirían de La Tierra, Marte, Encelado y Europa hacia destinos prefijados
con el objetivo de terraformar planetas, una ardua y larga tarea que la Humanidad
estaba obligada a realizar si no quería desaparecer.
Previamente se había experimentado con
mutaciones genéticas en humanos como solución para colonizar planetas de los
que se disponían datos suficientes para tener éxito. Una solución muchísimo más
rápida, en el tiempo, que la terraformación; pero la probabilidad de
supervivencia, después del tratamiento de modificación genética, era inferior
al 0,7%. Sin embargo, en embriones era superior al 87%.
El tratamiento en embriones tendría
éxito siempre y cuando el proceso fuera lento y carente de la agresividad que
debería desarrollarse en humanos adultos.
Se desarrolló una segunda opción: Una
nave gobernada por dos tripulantes modificados. Toda la historia de la Humanidad
y embriones mutados genéticamente.
Un reducido equipo de científicos,
apoyados por el Centro de Mando, decidió buscar a sujetos que tuvieran la
máxima compatibilidad posible al tratamiento y preparar a treinta mil embriones
que sufrirían los cambios en el largo viaje estelar convirtiéndolos en fetos
adaptados a un planeta de la constelación Cisne, Niobe
Adam y Eve, no fueron consultados. La
misión les fue asignada y la tuvieron que aceptar sin objeción alguna. Desde el
primer momento supieron que su destino sería el lugar donde pasarían el resto
de sus días, esa fue toda la información que recibieron. Fueron aislados en
cabinas especiales. Sufrieron tratamientos de reconstrucción celular profunda.
Una mezcla de entidades virales y bacterianas creadas mediante ingeniería
genética fue introducida en sus cuerpos. Virus de diseño provocaron una
actualización sistemática completa, parcheando o revisando secuencias de ADN,
mientras cultivos bacterianos eliminaron metales tóxicos y repararon los daños
físicos obvios. Sus sistemas inmunológicos se resistieron. El tratamiento fue equivalente
a una enfermedad debilitante de veinte meses de duración; fiebres, dolores
musculares y articulares, debilidad. Durante ese tiempo el peligro de los
efectos secundarios negativos estuvo cerca, los fallos multifuncionales de sus
organismos pudieron ser reducidos y eliminados, en gran parte gracias a su
particular resistencia física y genética.
La selección de los individuos había
sido correcta. Ellos nunca sabrían de los miles de fracasos anteriores.
En la segunda fase del tratamiento, ciertos
órganos entraron en violencia reproductiva. Las células de la piel morían y fueron
reemplazadas en inhumana sucesión endureciendo el exterior; el tejido nervioso
se regeneraba espontánea y adaptativamente. El proceso fue extremadamente
debilitador, pero lo superaron y mutaron según lo previsto.
Ellos tendrían el honor, sin saberlo, de
realizar el más importante experimento jamás soñado: El origen de una raza extraterrestre.
———————————————————————————————————
El OC ha elegido los puntos del planeta
más adecuados para el aterrizaje. Pronto se ponen de acuerdo y escogen el más
cercano al ecuador.
Adam y Eve introducen los datos
definitivos y el OC comienza la maniobra de entrada en la densa atmósfera de Niobe. Actúan mecánicamente en un protocolo
muchas veces entrenado. No es necesaria la comunicación verbal.
Una vez realizada la programación e
iniciada la automatización de la maniobra, el disco central de la nave se separa
dejándolos como únicos espectadores privilegiados en órbita del planeta.
El acercamiento del resto de la nave al
planeta se produce. Todas las lecturas son correctas excepto unos sensores
ubicados en la parte inferior del módulo donde se encuentran los fetos que
parecen dañados y no aportan datos.
Adam se adelanta a Eve.
—Disponemos de suficientes lecturas, el
resto de los sensores señala que la temperatura está dentro de los márgenes. No…
Eve le interrumpe a gritos al ver que la
temperatura sube exponencialmente.
—¡Debemos abortar, Adam! ¡Hazlo!—Eve se
levanta con la intención de arrebatar el control a Adam.
Adam la detiene con todo el cariño posible,
le coge la cara y consigue que le mire.
—No hay nada que hacer—.Con lágrimas en
los ojos, mueve la cabeza en sentido negativo.
Abrazados contemplan el espectáculo de
colores que se produce por la fricción de la nave y la atmósfera del planeta.
Las luces se intensifican y alargan en tres estelas diferentes.
Se abrazan en silencio. Durante un
tiempo indeterminado sollozan y se acarician.
Eve se separa de Adam y lo mira a los
ojos. Lo que ve en él arrasa con la tristeza y abre en su alma un nuevo camino.
Él es Adam, ella es Eve; están juntos y sonríen.
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domingo, 5 de octubre de 2014
Justicia Ucrónica
Desde lo más alto de la loma se observan atronadoras explosiones acompañadas de objetos incandescentes que surgen de tanques y aviones. La disposición estratégica parece un tablero pero no es ajedrez es la guerra.
El impacto de los obuses transforma a las trincheras, alargadas y rectilíneas, en redondos socavones al tiempo que expulsa a sus moradores desmenuzándolos en innumerables pedazos.
Bonitos colores azulados, rojos y amarillos, salpicados de marrón terrero crean una imagen dantesca.
Doscientos mil hombres, quinientas veinticinco piezas de artillería, ciento treinta tanques y doscientos aviones comenzaron la partida… pocos, muy pocos volverán.
Un profundo escalofrío recorre mi columna. Extrañamente el final de la batalla no me genera el entusiasmo que esperaba. La última comunicación de la primera línea me informa de la batida en retirada del enemigo, convirtiendo al río Ebro en un gran camposanto de cuerpos y metal. La historia dirá que ha sido la batalla más cruenta de la Guerra Civil, aunque eso no es importante; el futuro inmediato que capitanearé si lo es.
—A la orden de vuecencia, mi General—Un acalorado soldado herido en cara, brazos y piernas se esfuerza por aparentar firmeza en su saludo.
—Descanse muchacho.
—Gracias mi general. Siento interrumpir sus pensamientos pero soy poseedor de un mensaje que cambiará la historia—Sigue tenso y estirado como si las heridas no le afectasen.
—¡Explíquese!—Mi tono ha cambiado. No sé cómo ha llegado hasta mí pero ha debido saltarse a los guardias y…
—No, mi General, los guardias están muertos y usted lo estará en unos minutos.
—¡Es un sueño!, ¡debe ser un sueño!
—No, no es un sueño es la justicia del futuro que regresa al pasado.
Desenfunda y tres detonaciones ya son recuerdo.
sábado, 6 de septiembre de 2014
SEPTIEMBRE, 2014. EL COMIENZO DEL FIN
El camino a casa es corto pero la
oscuridad, la fina lluvia y la borrachera lo convierten en difícil y tortuoso.
Tropiezo y casi me rompo la crisma en la
caída. El incidente me ha despejado ligeramente la cabeza, lo suficiente para
recordar algunas escenas de la fiesta que Blanca organizó en su casa. Nada
extraordinario, lo esperado: risas; reencuentros; proposiciones sexuales y mucho
alcohol, todo dentro de la normalidad… excepto el extraño desconocido que me
presentaron. Tenía las manos calientes cuando me saludó y sudaba en exceso. Seguramente
era africano, con esa piel tan oscura, el pelo cortito y ordenado, los labios
carnosos y los blancos dientes en su sonrisa. Su mirada penetraba en mí y me sentía
desnuda… me dan escalofríos al recordar la conversación:
—Encantado de conocer a la mujer más
bella de la fiesta.—Sonreía mientras estrechó mi mano. Desconozco la razón pero
su mano transfería una humedad ardiente y repulsiva.
—Igualmente, señor.—A pesar de mi
intento de ser educada un mohín delató mi incomodidad. Pero él no se dio por
aludido e insistió.
—En otras circunstancias la secuestraría
y nos casaríamos inmediatamente.—Seguía sonriendo a pesar de la barbaridad que
acababa de decir. La barbaridad del poderoso que puede decir lo que le venga en
gana sin temor ninguno.
—En nuestro país eso es un delito.
Buenas noches. —Se notó que estaba alterada pero no me importó. La conversación
se terminó. Observe su cara, sus dientes blancos con esa desagradable sonrisa
perenne y me fui. Aún tuve tiempo de escuchar la última frase que pronunció,
mientras corría al baño a lavarme las manos:
—Todo puede cambiar antes de que nos
demos cuenta… aunque nos opongamos.
Esa frase quedó en mi mente durante la
fiesta, ni el alcohol fue capaz de hacerla desaparecer. No volví a acercarme a
ese tipo y cada vez que él se aproximaba, yo huía hacia otros invitados. Toda
la noche me sentí perseguida por su mirada. Me veía con un saco negro en la
cabeza, arrastrada por sus fornidos guardaespaldas e introducida en el maletero
de un coche…
Un repentino calor en mi nuca pone mis
sentidos en alerta. Giro bruscamente y un gato corre. Nada más, aunque me
siento observada… ¡maldito porro!
Mi corazón está acelerado. Cualquier
ruido altera mis nervios.
Otra vez. Ahora son pasos apresurados
que retumban en el callejón. No hay equívoco, vienen en mi dirección. Ha sido
una locura ir sola a estas horas. Una voz aparece antes que el rostro.
—¿Se encuentra bien, señorita?—Un traje
azul, casi tan oscuro como la noche, se hace visible.
—Sí, agente. —Me mira con una mezcla de
descaro y preocupación.
—¡Pero está sangrando en la frente, su
falda parece rasgada y su camisa sucia!
Observo su cara, un policía joven de
apoyo nocturno. Intento restarle importancia a la situación que se ha creado en
su mente, parece más asustado que yo.
—No pasa nada, agente. Me caí dos
manzanas más atrás. Vengo de una fies…
—¿La fiesta de Blanca Cuesta? — Su
rostro se relaja.
—Efectivamente, y estoy un poco… —El
inoportuno estornudo salpica al policía.
—Bebida —comenta mientras se limpia la
cara con la manga—. ¿Quiere que le acompañe a casa?
—Muchas gracias, agente —alzo la mano y
señalo con el dedo—, me temo que acabo de llegar.
—Buenas noches, señorita. Estaré cerca
por si me necesita—Qué descaro, se insinúa sin cortarse un pelo.
—Buenas noches, agente. Gracias por
preocuparse.
Tres escalones y por fin llegaré a casa.
Al introducir la llave, una sombra
alargada recortada contra la luz de la farola se mueve, durante un confuso
instante mi sangre hierve. Enfoco bien la vista pero no se ve nada. ¡Maldito
porro!
La ducha mitiga el repentino dolor de
cabeza. A pesar del jabón y del refregón que le he dado a mis manos persiste la
sensación de ardor.
El baño comienza a girar. Consigo
arrodillarme y sujetarme a la taza del wáter. Allí regurgito el contenido de mi
estomago. Me quedo flotando con la mente vacía; sudando; desconectando; en el
suelo, sin sentido.
______________________________________________________________________
Un nuevo sábado ha llegado. El dolor de
cabeza y las náuseas no han desaparecido en toda la semana, día a día se han
incrementado. He tenido resacas memorables pero esta es perpetua. Mi cabeza va
a estallar. Estoy muy débil y apática. Me duele todo el cuerpo y, además, tengo
diarrea. Afortunadamente conseguí cambiar la guardia en el hospital y este fin
de semana no trabajaré. Cojo una botella de agua y un vaso camino de la cama.
El despertador retumba en mi cabeza… No,
no, es el teléfono. Intento incorporarme luchando contra los dolores y el ardor
de cabeza. Vuelvo a caer en la cama. Toso y parece que mi pecho es perforado
por miles de cuchillos. El teléfono deja de sonar.
Consigo abrir el cajón de la mesilla,
después de tirar la lámpara, cojo la caja de ibuprofeno, me hago con dos pastillas, las meto en la boca y me
bebo todo el vaso de agua. Me encuentro más aliviada. El agua ha calmado la sed
que ignoraba tener. La habitación se mueve y vuelven las arcadas. Debo tener
fiebre. Me vuelvo a dormir en contra de mi voluntad. Con los ojos cerrados me
rasco el brazo izquierdo. Ahora me escuece y mi mano se moja. Entreabro los
ojos, parece sangre. La vista se desenfoca. No puedo mantenerme despierta.
Vienen recuerdos:
El hombre negro, africano… recuerdo que
le llamaron Teodorín, para diferenciarle de su padre, el dictador guineano
Obiang. Sonreía, decía estar contento de haber
podido huir de su país, de llegar a la civilización, de dejar atrás al temible
virus que había matado a muchas personas… Maldito Teodorín, maldito agente patógeno…
sábado, 5 de julio de 2014
La justicia siempre llega - Justice always comes
Tantas
horas de huida me han vaciado todas las reservas de energía. Mis piernas dejan de
responder, las rodillas se doblan sin permiso y mi cara impacta contra el
suelo. Van a atraparme, he de continuar. Me incorporo y corro hacia esa casa
que mis ojos no consiguen enfocar.
La
puerta está abierta. Alguien la ha abandonado con prisas. Subo las escaleras y
me desplomo al entrar en una habitación. Esta vez me cuesta levantarme, hasta
mis brazos se niegan a ayudarme. Consigo llegar al interior del vestidor. Mi
corazón se queja, cada latido me provoca un ardor insoportable. Intento
acompasar la respiración… el silencio desaparece con la llegada de voces lejanas.
Huelo
la proximidad de esos monstruos, los imagino relamerse, reírse, sus ojos
enrojecidos… Desean torturarme, matarme… ¡Malditos!
No
dejan de hacer ruido, de gritar mi nombre pero ya no tengo fuerzas para huir, seguiré
escondido, sin moverme, casi sin respirar… tal vez pasen de largo, tal vez no
me vean, tal vez… ¡quieren mi sangre!
Ya
llegan. Suben las escaleras hacia la habitación, parecen tres, demasiados para
este cuerpo cansado y malherido, tal vez pueda con alguno pero sucumbiré
matando.
-
¡Ya estamos aquíiii, Frank! Esta vez no
escaparáaaas.
¡Alimañas!
Se sienten vencedores al percibir a su presa acorralada.
Abro
la puerta y salgo a su encuentro. Tres linternas me iluminan y me abalanzo
hacia ellos gritando:
-
¡No me clavaréis las estacas!
______________________________________________________
So many hours of escape have
emptying me all energy reserves. My legs don´t answer, knees bent without
permission and my face bumps against ground. They will catch me, I must
continue. I sit up and run toward that house my eyes can´t focus.
The door is open. Someone has
left it hurry. I climb the stairs and I came down when I entered in a room. I
find it hard to get up this time, even my arms refuse to help me. I managed to
get to the dressing. My heart whimpers, every heart beat brings me an
unbearable burning. I try to mark the rhythm of breathing…. Silent disappears
when far voices arrive.
I smell those monsters
proximity, I imagine them gloating, laughing, their eyes blushed…The want to
torture me, kill me… ¡Damned!
They keep making noise,
shouting my name, but I don´t have strength to escape, I´ll continue hidden,
without moving, almost breathless… perhaps they pass by, perhaps they don´t see
me, perhaps…they want my blood!
They are coming. Climb
upstairs to the room, they seem three, overmuch for this tired and wounded
body, perhaps I can beat someone but I´ll succumb killing
-
We´re hereeee, Frank! This time you´ll not
escaaaape.
Vermins! They fell winners perceiving
their prey cornered.
I open the door and go out
to meet them. Three lanterns lighted me and I pounce on them screaming:
-
You don´t nail me the sticks!
sábado, 21 de junio de 2014
Cambio de historia
Sus pasos
retumban en el oscuro pasillo. Se acerca sin vacilación. Mucho me temo que viene a liquidarme. Se detiene en el
umbral de la puerta, extiende su mano con precisión y la luz invade la
habitación.
-
No puedo dormir, John. La historia que me
contaste no es creíble y no me transmite confianza. Me has engañado.
Moira, observa mi reacción intentando
anticiparse a los movimientos que se producirán.
No lo entiendo mi actuación fue de Oscar. Mi
primera patrulla nocturna no pudo ser más provechosa:
• A las
doce cuarenta y cinco detuve a cuatro pandilleros que estaban dando una brutal
paliza a un repartidor de pizzas. Cuando llegó la policía ya se habían marchado
con las pizzas.
• Una
hora más tarde auxilié a una pareja que se accidentó con su vehículo. Por algún
motivo el coche les llevó a chocar contra una fuente. Los chicos estaban bien
pero respondían a mis preguntas con mucha lentitud. La ambulancia los traslado
a un hospital.
• Más
tarde, sobre las tres y media, acompañé a una desorientada chica a su casa. Fue
un trabajo arduo y difícil ya que casi no podía andar. Perdía el sentido
constantemente y se despertaba canturreando canciones.
¡Joder Moira, ser superhéroe no es fácil!
-
John, no eres lo que esperaba.
De ella depende mi existencia... tengo que convencerla.
- He
tomado una decisión, adiós John.
Mi vida se va junto a los restos de la goma de
borrar.
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