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sábado, 25 de julio de 2015

ActionRed




Recién llegado a su casa, con voz gutural ordena:

—ActionRed. Mostrar y cantar datos.

La pantalla de su pc se activa. Con rapidez se conecta a la red y comienza a mostrar y cantar los datos.

Mostrando datos de 07/06/2025 a 13/06/2025
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1.                  Sebastián Alonso
2.                  Jorge Massa
…
125.     Ricardo Rossi


Ricardo da un puntapié a la silla lanzándola contra la ventana. A pesar de la violenta acción la aleación de crsital aguanta el impacto. La silla no, y se transforma en un puzle de varias piezas.

—¡Se van a enterar! Volveré a ser el número uno en un sólo un día.
Mientras se dirige a la ducha emplea las técnicas de respiración que tantas veces le han ayudado en los momentos de tensión.

Desde la ducha, su potente voz ordena al pc:
—¡Escribe! Mensaje a todos los seguidores: He vuelto. Los abogados de Nike me han sacado de la cárcel, ya estoy con vosotros otra vez. Para celebrar el reencuentro y vuestra fidelidad os prometo lo nunca visto. No lo lamentaréis.
Juega con ventaja, su fama le precede. El pc comienza a darle datos estadísticos verbales. Sus seguidores regresan: cien, mil, diez mil. Algunos de sus patrocinadores también.

Cuando el crecimiento se estanca, Ricardo sale de la ducha envuelto en una toalla dirigiéndose a la pantalla. Su cara se ha transformado. Su sonrisa es una mezcla de satisfacción y picardía. Suelta otra perla.
—¡Escribe! Mensaje a todos los seguidores: señoras y señores, esta vez no habrá grabación de video… todo será en tiempo real… lo que yo vea o haga será retransmitido en el momento. El directo y todos sus riesgos…jajajaja.

El pc actualiza datos. Los seguidores y patrocinadores vuelven a crecer.
Va a lanzar otro mensaje, esta vez se coloca su nuevo traje negro, las botas, la máscara de competición y unas extrañas gafas. En realidad parecen una montura sin cristales pegada a su cara con un fino cable adherido a su labio inferior. Delante del espejo activa la emisión en directo.
––Así lo veréis muy pronto, como ahora, en vivo y en directo. Os adjunto unas fotos del resto del material que utilizaré mañana. Desconecta la opción vídeo.
Se acerca a la mesa y procede en modo manual. Con dos dedos miniminiza la pantalla de ActionRed. Su índice escoge la carpeta “Thebest”y la abre.  Selecciona las dos imágenes que aparecen en la pantalla y las comparte.
Una foto de una potente motocicleta aparece en su muro, acompañada del nuevo traje negro de Grafeno, el casco, la máscara y las botas.

Muy satisfecho viendo y oyendo el exponencial crecimiento de sus estadísticas, vuelve a ordenar a su pc:
—¡Escribe! Chicos y chicas, esta noche el reto será extremo. Las calles de Madrid presenciarán la carrera jamás soñada. Invoco a Sebastián Alonso y a Jorge Massa —no le fallarán o perderán patrocinadores— a una carrera desde La Ciudad de la Imagen hasta La T4 del aeropuerto. Salida a las 10 P.M.

Sebastián sabe que su mensaje es una violación de su libertad provisional pero no le importa. Si resulta ganador de la carrera su prestigio y popularidad le harán alcanzar la inmunidad que le otorgarán los todopoderosos patrocinadores y con ello la libertad.
Indudablemente los infiltrados de la policía en la red ya le habrán detectado. Dispone de pocos minutos para salir del edificio.

Sonríe. Se asegura de cerrar la puerta por dentro y activa la protección antirrobo. Se dirige a la terraza cogiendo el casco. Ordenando a su pc:
—Abre el falso suelo.
En la terraza, un cuadrado negro aparece en el suelo al retirarse una corredera. El montacargas que le lleva al sótano le espera. Aun le da tiempo de gritar al pc
—Activa protocolos de seguridad. ¡Desconexión!

¡La carrera comienza ya!

martes, 23 de junio de 2015

Galletas autor Iñigo Perez Delgado

Os dejo con el finalista del I concurso de Relatos cortos de Ciencia Ficción, con el tema Distopía.


Concentra toda su atención. La mira, y siente como le devuelve la mirada. Una gota de sudor frío recorre su frente, esquiva perezosamente su ceja y deja un húmedo rastro por toda su sien. Baja por su mejilla derecha y se desliza hacia la barbilla, punto en el que deja de ser gota. Hay tensión.
Subido a la silla, se estira para alcanzar la jarra de galletas, que apenas sobresale de la repisa. Su madre la ha dejado allí esperando hacerla pasar desapercibida, pero nada escapa a la aguda mirada del muchacho. El chaval se detiene por un momento a escuchar: la televisión sigue encendida en el cuarto de estar, no lo van a pillar, se siente tranquilo, está confiado. Termina de estirarse, estirarse cuan largo es, desde la punta de los pies a la punta de los dedos de las manos, y alcanza el recipiente de vidrio, que previsiblemente acaba impactando en el suelo con resultado sonoro y extensivo. Aparece la madre, hecha una furia. Levanta al niño del suelo, que también había caído, aunque con resultado menos sonoro y por suerte, no extensivo. Le grita (con razón) y lo manda para su cuarto. El niño, llorando (con razón también), baja por las escaleras hacia el nivel inferior y entra en su cuarto. Se descalza y se sube a la cama, que no es muy alta; se sienta, acurrucado, contra la pared. Entre sollozo y sollozo se seca los mocos con la manga de su camiseta, pero apenas lo consigue, porque es de manga corta. Se mira las manos y las rodillas magulladas, y se toca con cuidado las heridas. Escuecen. Cuando las vuelve a tocar, escuecen menos, y parece que ya se le está pasando la llorera. Cuando calla, escucha, y la televisión en el piso de arriba sigue encendida. 

Pasa un rato (corto). El volumen de la televisión aumenta de manera considerable, posiblemente por los anuncios, piensa el niño. La madre baja el volumen. El murmullo continúa.
Pasa un rato (algo más largo esta vez). Vuelve a entrar la programación y el niño deja de oír nada. La madre sube el volumen. El murmullo continúa.
Pasa un rato (corto de nuevo).  El muchacho, calmado, reúne el coraje suficiente para levantar la cabeza de entre sus rodillas, y se dispone a incorporarse. Las fluorescentes de la pequeña estancia vacilan por un momento, y una de ellas se funde;  el chaval conoce la situación, así que se acurruca de nuevo contra la pared contando los segundos: uno, dos, tr-
Una fuerte sacudida hace caer cascotes del techo, y la fluorescente superviviente sigue los pasos de su compañera. La habitación se queda a oscuras. Nuestro protagonista avanza ahora a tientas por la habitación, buscando algo, al parecer. Súbitamente, profiere un poderoso grito en agonía, y se frota enérgicamente el dedo meñique del pie: se da cuenta de por qué su madre le regaña siempre que va descalzo por casa. Cuando pasa el dolor, continúa avanzando, con más cautela esta vez; las esquinas de los armarios son más peligrosas que los cascotes, piensa. Por fin, encuentra la caja que andaba buscando encima de la mesa camilla. La lleva hasta la cama, no sin esfuerzo, pues la metálica caja es harto pesada, y la abre. Rebusca en su interior y de entre las baratijas, bagatelas y pequeños tesoros saca una linterna. La prueba, y por suerte, aún funciona.

Alumbra el suelo, y a primera vista no encuentra sus zapatillas. Se asoma por el borde de la cama, y ve una que sobresale de entre los faldones de las mantas. Baja y se la pone, pero sigue sin encontrar la otra. Ni debajo de la cama. Bueno, ya aparecerá, ahora tiene que subir a ver cómo está Mamá. Esquivando los cascotes, llega hasta la puerta sin demasiado problema. Empuja, pero la puerta no se abre lo suficiente; los cascotes del otro lado la obstruyen. Maldice en su fuero interno, aunque desde luego no con la típica y gastada exclamación con la que algún adulto cualquiera lo hubiera hecho; como no podría ser de otra manera, porque un niño con esa edad no debería de versarse en maldiciones exclamativas. Pero bueno,  lo importante es que maldice. Llama a su madre, y escucha.
No escucha nada. Sospecha.
Vuelve a llamar. Escucha, y sigue sin escucharse nada.  Y entiende.
Ahora, entiende; y llora. Llora, llora llora. Y vuelve a llorar otra vez, no acaba; no puede acabar. Vuelve a su cama deprisa y sollozando; esta vez le traen sin cuidado los cascotes. Y los trozos de fluorescente esparcidos por el suelo.  Y la caja de plomo, y la linterna. Y la casa. Y las bombas, con sus pulsos EM: Y la guerra.
 Pero, sobre todo,  y la jarra de galletas.

Lejos de allí, otro niño concentra toda su atención. La mira, y siente como le devuelve la mirada. Una gota de sudor frío recorre su frente, esquiva perezosamente su ceja y…

Digamos que este niño es un niño con suerte. 

martes, 9 de junio de 2015

El Eloah Elohim, Autor Héctor Rodríguez González

Os dejo un relato del ganador del I Concurso de Relatos Cortos Ciencia Ficción, con el tema: Distopía.


Mi nombre es William Lynch, y tengo una misión.
Recuerdo un pasaje de la antigua Biblia, algo parecido a "La fe mueve montañas". Hoy, en el año 18 del Triunvirato, la fe lo es todo.
Señor, solo han pasado dieciocho años desde que esos usurpadores se apoderaron de la corona de Inglaterra pero aún recuerdo los viejos días del Imperio, aunque parezca que ha pasado una eternidad.
En el año de nuestro señor de 1887, la Reina Victoria, durante la celebración del quincuagésimo aniversario de su regencia, fue asesinada en Buckingham junto con gran parte de la familia real y varios dignatarios europeos. La bomba, atribuida por el Parlamento a los remanentes anarquistas de la Internacional, desencadenó la nefasta cadena de acontecimientos que me han llevado hasta aquí.
Hace tres horas que dejé atrás mi casa en Bishopgate, cruzando la vieja calle del Templo de Mitra y abandonando el barrio de Whitechapel. Con dificultad evito las grandes aglomeraciones de fieles que se dirigen al centro de la ciudad. La fina lluvia ayuda a no mirar hacia arriba y ver a los Doctores de la Peste en su incesante vigilia. Como pájaros negros posados en las azoteas, mirando a través de los oscuros ojos de sus horribles máscaras. Una vez escuché que antaño fueron médicos que trataban a los enfermos de la muerte negra y los separaban de aquellos no infectados. Ahora su trabajo es vigilar esta pútrida ciudad, buscando a los débiles de fe y a los elementos indeseables, extirpándolos de la sociedad.
Si te paras a pensar, tampoco han cambiado mucho.
Me aparto del camino de un elegante carruaje de dos caballos, las ventanas tintadas me impiden ver el interior, pero el coche decorado en ébano y oro no lleva cochero que lo guíe. Pertenece a uno de los Magus del Alba Dorada,  miembros poderosos de la Orden y portavoces del Triunvirato. Los caballos relinchan y como espoleados por jinetes invisibles, doblan a toda velocidad la calle, bordeando el rojo Templo de Kali y atravesando la explanada del terrible Templo de Dagon.
Atravieso el Puente de Bastet y dejo atrás el East End, donde ahora habitan la mayoría de refugiados venidos desde todos los rincones del Imperio. Estas gentes llegadas de Asia, África y las Américas, trajeron consigo sus cultos y religiones. Y sus templos desperdigados delimitan los barrios que forman el gueto más indeseable de la ciudad. La Pequeña Babilonia.
Señor, cuánto han cambiado las cosas. Solo el recuerdo hace que me estremezca.
Londres, aquella vetusta dama que alumbraba al mundo ahora ya no existe, la Orden la rebautizó como la ciudad de Isis, la ciudad de los mil templos. Un nombre impío para una ciudad maldita.
Mis pensamientos son interrumpidos por el ensordecedor repique de las campanas de los templos de toda Isis, y el Big Ben anuncia de forma atronadora la próxima Oración. Sigo el ejemplo de todos los transeúntes y me detengo en seco. Cruzo las manos y murmullo el Adonai Triumviratus. Cerca puedo ver a una niña arrodillada sobre los adoquines de la Avenida Westcott, su madre la agarra de la mano y rezan juntas con ciego fervor. Me pone enfermo.
Tuerzo la vista y miro al Templo de Horus, entono el cántico final junto al coro de voces que se forma a mí alrededor.
"El Eloah Elohim".
Señor, perdona nuestras ofensas, pues estábamos perdidos.
Me dirijo con seguridad hacia Trafalgar, o como se la llama ahora, la Plaza de los Serafines.
Cuando la bomba desató su furia dejó una Inglaterra conmocionada. El resto de la vieja Europa y las colonias del Imperio se levantaron en armas contra lo poco que quedaba de Gran Bretaña. Cuando todo ciudadano inglés temeroso de Dios clamó al unísono por un salvador, ellos se aprovecharon.
Se hacían llamar la Orden Hermética del Alba Dorada, pero a diferencia de las demás sociedades secretas que poblaban la capital del Imperio, consiguieron infiltrarse en las más altas esferas del gobierno, atrayendo a los parlamentarios con demostraciones de su inmenso poder.
Pues lo que ellos vendían con lisonjas a los corruptos no eran trucos baratos ni espiritismo de salón. La Orden había descubierto un secreto inmemorial, había conseguido despertar una energía latente, más poderosa que el carbón y el vapor, y más peligrosa que la electricidad. Una energía capaz de cambiar el plano físico.
Antes lo conocíamos simplemente como Magia.
Lo llamaron Pneuma, el aliento vital del todo, la suprema voluntad del propio universo.
Para los Tres Templos que conforman la Orden, el nuevo gobierno del Imperio, sólo hay un tributo irrenunciable, la más absoluta y ciega devoción. Sin la fe, sin la voluntad de todos los súbditos de Inglaterra, ellos perderían todo su poder. El gran Motor de Pneuma, el Mandala, sirve de corazón impuro a Isis. Oculto en algún lugar de la ciudad, bombea voluntad pura extraída de nuestra fe, directamente hacia los inmortales Maestres Westcott, Mathers y Woodman. Y su palabra es la ley.
Trato de calmarme, desde fuera debo parecer agitado y nervioso. Si continúo así, los Doctores me encerrarían en Bedlam, y todos saben lo que ocurre tras los muros del sanatorio. Me cuesta un minuto recuperar el aliento y secarme el sudor de la frente, cobijado bajo el dintel de una farmacia cercana al Templo de Asclepio. Discretamente, palpo el revólver que llevo oculto en el bolsillo de mi chaqueta, relajando mi pulso. Y pienso todo lo fríamente que soy capaz en la tarea que me espera.
Hoy voy a matar a un dios.
Hoy se celebra el Aniversario del Alba Dorada, hoy es un día especial, hace 18 años que los ladinos Maestres tomaron el poder y como es tradición, se celebrará en el Templo de Baphomet la Ceremonia Miraculum, el Ritual de los Milagros.
En presencia de los ciudadanos de Isis lo suficientemente afortunados como para conseguir un asiento en tribuna, llevarán a cabo curación de enfermos, exorcismo de espíritus, e incluso algunas veces, la sagrada resurrección.
Durante el Miraculum nadie les protege y pienso aprovecharlo. Me acercaré todo lo posible, y mirándolos a la cara, pienso matarlos delante de toda Isis.
Voy a devolver a esta ciudad maldita al seno del auténtico Dios.
Cruzo el Templo a codazos y empujones, atraído por el mantra de los Magus. La gente gruñe y maldice, pero no suena ningún grito hasta que saco el arma. En medio de un halo de luz ahí están, al alcance de la venganza divina… pero mi mano no reacciona.
Apunto el cañón directamente a uno de ellos, pero lo que me devuelve la mirada, si alguna vez fue humano, dejó de serlo hace ya mucho tiempo. Me mira directamente a los ojos, en el interior de mi alma, con beatífica indiferencia.
La luz me invade, una voz formada por el Infinito guía mi mano. Y entiendo lo equivocado que estaba. Por primera vez siento el calor del amor de un dios.
Escucho la voz de los Maestres, pues son Uno y Trino, y me ordenan que les obedezca.
Su orden se vuelve mi deseo, y con creciente regocijo llevo la pistola a mi sien.
Ellos me hablan y yo obedezco, pues su palabra es la ley.

"El Eloah Elohim".

miércoles, 22 de abril de 2015

Estación Orbital Galáctica



Inicio.
Auditorio Clarke. Conferencia del Presidente de la EOG

—La historia de la Estación Orbital Galáctica está repleta de anécdotas, risas, tristezas, miedos, peligros, acontecimientos… todos ellos han sido importantes y necesarios para configurar nuestra sociedad actual.

La historia que os voy a contar sucedió en los albores de Galáctica.
El precursor de esta gran obra pretendía crear una sociedad distinta a la existente. Deseaba crear dos sociedades diferenciadas, los pobres vivirían en la polucionada Tierra y los seleccionados en Galáctica.
Dmitry Itskov, concebía una EOG como centro de ocio para millonarios, un gran casino; un enorme prostíbulo, donde las drogas de diseño y las experiencias nuevas, jamás imaginadas, atraerían a los humanos con más dinero y poder del planeta.
Y así nació la EOG y su ciudad Star. Un prodigio de tecnología. Habitada por robots encargados del mantenimiento y humanos esclavizados, cuyo único objetivo era el disfrute de los visitantes. Diversión y perversión al servicio de quién lo pudiera pagar.

Poco después de la inauguración de Star, los visitantes a la EOG se incrementaron  hasta alcanzar niveles insostenibles, fue entonces cuando Dmitry rompió lo pactado con las potencias terrestres sobre la libre circulación de personas y creó el Cuerpo de Supervisión, en él se estudiaban las solicitudes de entrada permitiendo el acceso a quién pudiera pagar el “canon de visita”, al resto se le negaba el acceso mediante las “legales” cuarentenas por enfermedades inexistentes y eran devueltos a la Tierra.
La cuenta de ingresos de Dmitry creció exponencialmente y con ello se convirtió en el humano más poderoso e influyente de la Vía Láctea y… quería más.

No obstante, algo ocurrió en ese mundo tan controlado por Dmitry y sus socios. Un suceso sin aparente importancia, una paradoja que lo cambió todo.
Esa es la historia, vivida en primera persona, que hoy voy a contaros.

SAMIRA

Preciosa, radiante, apetecible, sensual, allí estaba, esperándome en la cama. En la posición que yo deseaba en mis fantasías. Preparada para cumplir con sus obligaciones y satisfacer cualquier deseo de su cliente; incluidos los no manifestados oralmente.
Samira podía interpretar las ondas cerebrales de las personas próximas a ella, conocer su estado de ánimo y valerse de toda esa información para transformar cualquier estado emocional  negativo a euforia si era necesario.

Durante seis meses se ha evaluado la conveniencia de continuar con el proyecto y crear a los futuros neohumanos que serían utilizados para dar placer sin límite o su eliminación, como los anteriores prototipos defectuosos.
Hoy es el día de la evaluación final, el día en el que test es distinto, no habrá reportes de terceros,  yo, su creador, soy su evaluador.

Samira se incorpora de la cama y se acerca. Camina acompasadamente. Su cuerpo desnudo; brillante; turgente… Intento hablar y disimular mi turbación pero ella me lo impide posando uno de sus dedos en mi boca, con la otra mano se apoya en mi pecho y sus labios se juntan con los míos regalándome el premio de mi deseo.
Transcurrido un tiempo indeterminado se separa de mí y sus manos comienzan a actuar.
—No hables, sé lo que necesitas y te lo voy a dar.
Su voz rebosa ternura y penetra en mi mente con lentitud, neutralizando cualquier otro pensamiento. Una comunicación apoyada con su mirada, que se convierte en prioritaria, que me desconecta de todo para ser ella el foco principal de mi atención.
Mis ojos se cierran y mi mente navega por un plácido sueño de excitación.
Me avergüenzo de mis pensamientos, de las cosas que deseo hacer con ella…
Abro los ojos y su sonrisa es la invitación a que dé rienda suelta a mis deseos.

DMITRY

En el año 2058 el magnate ruso Dmitry Itskov y su equipo de científicos de Kurzweil Technologies desarrollaron una propuesta: Star, la mayor ciudad de diversión y ocio que jamás soñó la Humanidad, ubicada en una Estación Espacial Orbital comunicada con la Tierra a través de un ascensor. Inmediatamente fue apoyado por todos los países que colaboraron hasta convertirla en realidad.
Hoy, veinte años más tarde, Dmitry es la persona más poderosa del Sistema Solar y quién, verdaderamente, toma las decisiones político-financieras de la Tierra, mi jefe.

El desplazamiento de la puerta anunciando la llegada de Dmitry me devuelve a la realidad.
—Buenos días, Joseph —Se sienta lo más próximo a mí a pesar de la amplitud de la sala e inicia la conversación— Te preguntarás el porqué de esta reunión privada y confidencial.
—Señor Itskov usted es mi jefe y no… —Como era previsible no me deja terminar.
—Joseph eres de los pocos que me comprende y no te comportas como un lacayo obediente. Como deferencia a los años que llevamos juntos y a la trascendencia de esta reunión… —Mi  sonrisa le da la conformidad que busca para poder continuar el speech— No necesito ninguna otra opinión. Y ahora, sin ningún adorno científico y en lenguaje comprensible dame tu informe de la evaluación de SA05.
Despliego la pantalla holográfica central y vuelve a interrumpirme.
—No es necesario informe oficial, es una conversación… importante.  Adelante Joseph.
Trago saliva intentando deshacer el nudo que tengo en la garganta para poder hablar.
—Samira, SA05, presenta los mismos problemas que los anteriores neos aunque hemos conseguido retrasar en el tiempo su manifestación, por lo que creemos que estamos en la línea correcta y que el próximo prototipo, SA06, será una versión mejorada
—¿Será una versión definitiva? —Dmitry lanza la pregunta que esperaba.
—Probablemente no, pero estamos seguros que será superior a la actual… —Vuelve a interrumpirme.
—Por lo qué necesitaremos más prototipos, más tiempo, más dinero… ¿Cuántas versiones serán necesarias crear hasta conseguir la definitiva?
Pensaba que ya había lanzado “la Pregunta”, pero me he equivocado, esta parece ser la más importante.
—Señor. Itskov, no es posible saberlo. No podemos cuantificar las unidades prototipo necesarias para conseguir la definitiva… pero hemos realizado una estimación de tiempo y probablemente necesitaremos un mínimo de veinte años para conseguir culminar el proyecto con éxito.
Pensativo, con la mirada perdida y el ceño fruncido, Dmitry parpadea continuamente. Se levanta y camina alrededor de la mesa deteniéndose en el gran ventanal desde donde se observa la Tierra y el ascensor de transporte que comunica con la EOG. Cruza las manos a su espalda y comienza a hablar muy despacio.
—He invertido mucho tiempo y dinero en todo esto... sin resultados positivos… mi paciencia y la del resto de inversores se ha agotado… ¡La financiación se ha terminado!... Volveremos a utilizar humanos para los placeres sexuales, son manipulables y se pueden comprar. ¡Este mal sueño queda definitivamente suspendido! Los laboratorios y todo el equipamiento serán desmantelados por la brigada de limpieza. La programación, informes y cualquier hardware que haya intervenido en este proyecto desaparecerán inmediatamente. La Guardia Informática revisará las pertenencias de todo el equipo que haya participado y requisará la información del Proyecto para su posterior destrucción —con solemnidad añade— No quedará ningún rastro del Proyecto SA.
Sin poder contenerme le espeto —¿Qué le ocurrirá a Samira?—
Deja de mirar por el ventanal y se dirige a la puerta. Cuando la puerta advierte su presencia se abre. Itskov se detiene. Se acerca a la mesa y apoya sus manos en ella. Aproxima su cara a la mía y  sus palabras truenan en la sala.
—No se restablecerá su conexión, será destruida inmediatamente.

Me quedo solo. Siento haber defraudado a Dmitry… por primera vez he fracasado como científico pero… no como humano… ¡He cumplido mi promesa, Samira!

Fin. Auditorio Clarke

—Y esta es la historia de los primeros neohumanos y del fracaso de su utilización como esclavos. El sacrificio de Samira consiguió que nuestra sociedad se transformara y evolucionara hasta su configuración actual. Hoy, trescientos años más tarde, la convivencia entre humanos y neohumanos es perfecta y así continuará.

Una catarata de aplausos inunda el auditorio mientras la esposa del viejo presidente sube al estrado y le besa en la mejilla. Ella sigue preciosa y radiante. 

domingo, 22 de marzo de 2015

Ministerio de Educación del siglo XXX


Europa a principios del S.XXI

—Hola chicos, me alegra estar aquí con todos vosotros. Como ya sabéis soy especialista en el primer cuarto del siglo XXI y voy a transmitiros algunas de las vivencias de ese periodo.

A diferencia del siglo XX, el mundo ya no era tan hostil. Solo Oriente, sus hambrunas y algunos descerebrados, que decían actuar en nombre de Alá, convertían ciertas zonas en un infierno que amenazaba con derrumbar siglos de cultura y avance de la Humanidad.
Incluso África avanzaba hacía su revolución industrial pendiente.

En occidente las guerras eran cibernéticas y las muertes  se producían por accidentes  o por la natural degeneración del cuerpo. La verdad existían otros factores en los que predominaba la estupidez humana pero nada relevante que sea necesario recordar.

Una de las niñas de la primera fila levantó la mano y Manuel le cedió la palabra.
—Dime, ¿qué precisas saber?
—Usted comenta que la estupidez era un factor predominante en la muerte de personas pero no lo considera relevante, ¿por qué?—Su pregunta recibió la aprobación del resto de la clase.
El anciano se había relajado olvidando su situación. Inmediatamente lo enmienda.
—Disculpad, son costumbres que hoy no se producen pero que en aquellos momentos no se consideraban estúpidas por la gran mayoría.
Por ejemplo: agresiones a los pulmones mediante la inhalación del humo producido por la quema de hojas secas de una planta denominada tabaco. Las consecuencias: la muerte de esas personas, de algunas de su alrededor y el enorme coste médico.
De todas formas dispondréis de un dossier completo sobre los primeros 25 años del siglo XXI que os será cargado a la finalización de la clase con todos los detalles. Videos, imágenes, textos, que os servirán para asimilar la realidad de ese momento.

Seguimos.
Los primeros siete años del siglo XXI fueron fantásticos, en todos los sentidos. La inercia recibida de finales del siglo anterior nos lanzó a un crecimiento económico que parecía imparable. Los avances tecnológicos se sucedían en progresión infinita, una locura que los usuarios no éramos capaces de asimilar.
La burbuja económica crecía y crecía, nadie quería ver el final y este llegó. La burbuja explotó.

La realidad se desprendió de su camuflaje en el año 2007.
EEUU, concretamente parte de su red bancaria, nos condujo a una crisis económica sin precedentes. Fueron días convulsos y algunos países lo pasaron mal; Grecia, Portugal, Irlanda, España, Italia e incluso Francia.
 Las dificultades eran incontables y muy graves. Salieron a la luz muchas de las barbaridades que la época de bonanza tapó: innumerables casos de corrupción política y el despilfarro de las clases gobernantes, fueron las principales.
Aunque lo que más afectó a Europa, fue la situación particular de Grecia y su hipoteca tan desmesurada. Los helenos pronto se dieron cuenta que era imposible devolver los usureros prestamos que el resto de la Unión Europea les concedió. Como consecuencia la homogeneidad europea se desmoronó.

El cambio más importante se produjo en el año 2015.
Las arenas movedizas de los ocho años de austeridad, posteriores al crash, amenazaban con secarse bajo el calor de las nuevas iniciativas surgidas del pueblo.
Nuevos políticos y nuevos partidos emergieron de lo más profundo de las sociedades. Los partidos radicales y los independistas perdieron el empuje inicial y se diluyeron;  los partidos tradicionales retrocedieron en votos y en poder. Los bipartidismos desaparecieron, la política se atomizó y las naciones volvieron a unirse hasta extremos jamás vistos. Europa se convirtió en una confederación de estados y, esta vez, la unión fue integral y definitiva.

Manuel se incorpora de su asiento y continúa el speech mientras camina pausadamente alrededor de los absortos niños:

—Ya en el año 2023, EEUU, Europa Confederación y China unieron sus esfuerzos científicos creando grupos de trabajo en distintas áreas; medicina, tecnología y viajes espaciales recibieron una aceleración, hasta ese momento, nunca generada.
El cáncer, en muchas de sus versiones fue vencido, junto al Alzheimer. La esperanza de vida crecería en el futuro; la tecnología aportó importantes cambios que también ayudarían a ello.

Pero el avance más impresionante fue en la conquista del espacio. Marte recibió a los primeros humanos en el año 2026 pero a partir de aquí yo ya no puedo explicaros nada más.
El próximo visitante vive apasionadamente esa época y es un fragmento importante en el desarrollo de la historia espacial… Dadle muchos recuerdos de mi parte.

La voz de Manuel pierde la potencia inicial pero aún tiene tiempo para dejar su mensaje.
—Poca vida me queda y debo terminar de vivirla en mi época. Tengo que regresar, el entrelazamiento cuántico no es permanente.
Y como final a mi charla os dejo una reflexión atemporal.
Recordad: El pasado fue, el presente es  y el futuro será. Solo uno es susceptible de ser encauzado. Adiós.

Una tenue nube azul ocupa el lugar en el que Manuel estaba segundos antes. Los estupefactos niños, a pesar de estar acostumbrados, se quedan boquiabiertos y expectantes.

El gas azul se evapora anunciando  la llegada de un nuevo conferenciante.
El nieto de Manuel, uno de los primeros astronautas en llegar a Marte y promotor de las misiones Encelado y Europa se ha materializado.

La historia del segundo cuarto siglo XXI promete ser emocionante.

domingo, 1 de marzo de 2015

TRADICIÓN - 傳統 (New version)





Los agricultores chinos han fabricado las casitas de heno seco para que hibernen las arañas que viven en los arrozales. Así sobrevivirán a los rigores del duro invierno y, a la llegada de la siguiente primavera, estarán dispuestas para atacar a las hordas de insectos que pretenden arruinar las cosechas. Una perfecta simbiosis desde tiempos ancestrales.

Las naves de la U.T. aterrizaron esta mañana en la cuenca. El día nos recibió soleado y los agasajos de los agricultores han hecho muy agradable la espera.

Todos nosotros hemos asistido, con paciente respeto, a las tradicionales oraciones, invocaciones y ofrendas en las que se implora por una próxima cosecha abundante.
Este año el final es un poco distinto a lo habitual. El anciano Xing Li camina hacia nosotros acompañado de cinco jóvenes. Con ceremoniosa armonía gestual, nos realiza la ofrenda esperada: las cinco casitas asignadas con sus arácnidos inquilinos.
Con extremo esmero las hemos ubicado en las urnas de transporte.
Ya en la nave realizamos los controles necesarios para que la reintroducción en el nuevo hábitat sea un éxito. Les inyectamos los nanobots que les van a inducir un coma con el fin de que su hibernación no se vea afectada por las manipulaciones a las que van a ser sometidas. Su tiempo de hibernación, de este año, será un poco más largo.

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Las arañas llegan al laboratorio de la UT ciento cuarenta y cinco días después de su recolección. Previamente se han revisado todos los protocolos anteriores a la recogida y las conclusiones de los análisis son las mismas para los cinco casos:
APTAS. Proceso de madurez óptimo.

Iniciamos la segunda Fase. Cuarenta y ocho horas más tarde.
Las constantes vitales son estables y están monitorizadas. Los nanobots ya están reprogramados para la recuperación vital en caso de necesidad.
Tercera fase. Al día siguiente, cada una de las cinco unidades científicas recibe a un individuo al que van a insertarle fragmentos de ADN en sus células sustituyendo el original y fortaleciendo al organismo en el plano multiorgánico.
Las diferentes proteínas que se producirán provocarán mayor resistencia a un clima más extremo del que están acostumbradas.  La severidad de temperaturas de -120ºC no será problema para ellas. A la finalización de las cuatro fases se convertirán, prácticamente, en una nueva especie.

Quince días han transcurrido desde la finalización de la tercera fase; la más crítica del programa. Diez años de nuestra vida y todos nuestros avances biotecnológicos han sido empleados. Dentro de dos meses obtendremos el anhelado éxito o…volveremos a intentarlo.

Cumplidos treinta días desde la modificación del ADN y a un mes de la finalización del programa, los nanobots de recuperación de Smith y John se activaron esa mañana. Impotentes, sin poder intervenir, observamos los monitores. Dos horas más tarde, las constantes vitales de ambos ejemplares cesan.
El desanimo contagia a los tres equipos restantes. Con frenesí, los científicos repasan una y otra vez todas las analíticas y gráficas de las últimas treinta jornadas. Afortunadamente los resultados de la revisión han calmado los ánimos.

El día D ha llegado. Visionamos el exterior, a pesar de la hora, diez de la mañana, la luminosidad es pobre y el día será corto. La zona está perimetrada y protegida por una cúpula transparente y resistente a las tormentas de arena que se producen en la zona. En el futuro está cúpula podrá ser retirada fácilmente y ha sido colocada para que la adaptación al nuevo hábitat sea gradual, siendo posible modificar las condiciones climáticas internas en caso de que se acerquen a los parámetros de incompatibilidad con la nueva vida arácnida.
La temperatura exterior es de 5ºC, hoy alcanzaremos una máxima de 8ºC y una mínima nocturna de -97ºC. El verano permitirá que estas temperaturas mejoren ligeramente en 8 ó 10 grados positivos a medida que avanza este mes.

La plataforma que contiene la plantación de arroz modificado, que durante diez años ha germinado sin problemas, y las moscas, están a la espera del despertar de las arañas.
Por segundo año consecutivo las moscas han eclosionado. Las modificaciones de las moscas fueron simples, la resistencia a climas extremos es innata y no precisó una preparación tan compleja como la de las arañas. Murieron muchos ejemplares, pero la ausencia de depredadores permitió la supervivencia de suficientes individuos. Este año sufrirán la presencia de sus depredadores naturales.

Observamos los monitores, los nanobots van a activarse para provocar el despertar de los tres ejemplares. Los primeros pasos de su nueva vida están a punto de realizarse.
A la hora prevista los bots de Eve se activan, el primer ejemplar hembra. A los dos segundos se observan movimientos en la paja que compone la casita, Eve sale de ella. Nuestros corazones parecen detenerse. Ligeros espasmos y saltos se perciben en su avance, debe estabilizarse en diez segundos o… morirá… uno, dos…seis segundos, los espasmos se vuelven violentos y ya no salta. Ocho segundos, se arrastra lentamente, su organismo colapsa, no podemos hacer nada…sólo observar su muerte.
Intento captar la atención con un grito de aliento.
—Tenemos dos oportunidades más. Ya analizaremos lo sucedido más tarde. —El personal reacciona. Mis palabras funcionan como un resorte. Los bots de Joseph se activan y… se repite la historia, movimientos espasmódicos y pequeños saltos, tres segundos, cuatro… cinco…, ¡ya no salta!… ocho, ¡los espasmos han desaparecido!... nueve… ¡se ha detenido!... ¡sus constantes vitales son correctas!
Tras unos segundos reconociendo el terreno, Joseph se dirige a las plantas cercanas a su casita y el prodigio de la ingeniería natural comienza su proceso: los hilos de seda más resistentes, los amarres, aparecen por la glándula mayor dando comienzo la estructura singular. Desde la misma glándula aparecen las hebras que van a formar el marco y los radiales. Está construyendo el entramado provisional sobre el que fabrica la tela espiral de captura a la vez que elimina el andamio temporal.
Las dos primeras moscas han caído y Joseph se dirige hacía ellas para paralizarlas y llevárselas a lugar tranquilo para devorarlas.
Nuestras caras reflejan la liberación de las tensiones de los últimos meses.
El coordinador nos recuerda que el trabajo no ha finalizado.
—Vamos chicos falta Rachel todavía tenemos pendiente su despertar. 
Buscamos la imagen en el monitor pero… ¡su casita está vacía!…
—¡Es imposible, no puede haber desaparecido! —Alguien grita.
La observación de los primeros minutos de Joseph, nos hizo olvidar el visionado de los monitores de Rachel. Nos disponemos a repasar la grabación de los últimos minutos y el coordinador nos alerta.
—¡Eh mirad, en el cuadrante A7! ¡Hay una telaraña y no es la de Joseph!
—Tiene cinco moscas capturadas y Rachel está… devorando una  presa.

Las risas dieron paso al llanto, llanto de alegría… nuestro trabajo había tenido éxito…

Las hostiles tierras rojas y las temperaturas negativas extremas no serán impedimento para el desarrollo de la vida de las arañas.

La terraformación de Marte está en marcha en su Etapa tres.