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sábado, 26 de octubre de 2013

Insurrección





Parte I

El zumbido se torna insoportable –¡Ya estoy despierto, desconecta!– Los brazos se levantan apuntando al techo, mi espalda cruje y el bostezo es sonoro. No recuerdo donde estoy pero hacía mucho tiempo que no dormía con tanta placidez… La sonrisa viene a mi rostro acompañada por los recuerdos, ¡hoy es mi primer día en Yearning, la mega ciudad del ocio en La Luna!
-          ¡Luces! 

Me levanto de la cama para darme una ducha de agua micro pulverizada. A través del cristal observo mi nuevo traje en el que destaca el emblema rojo y amarillo “Jefe de Seguridad - Kurzweil Technologies”. El secador corporal se activa a la salida de la ducha.
En una bandeja se me ofrecen una colección de líquidos reconstituyentes y estimulantes pero toda mi atención sigue centrada en el traje. Sin mirar cojo una botella y al aproximarla a la boca se desactiva la protección-tapón. No puedo dejar de observar el traje y su brillo gris oscuro, casi negro, ligeramente metalizado. Dos sorbitos me bastan y la botella vuelve a su lugar. La mano derecha toca las hombreras y la izquierda repasa los pliegues del pecho; es muy suave y blando. Al descolgarlo del soporte aparece una pantalla proyectada frente a mí con  imágenes, planos y medidas de un cuerpo humano antes y después de ponerse el traje. Una voz en off comienza a hablar
-      Usted se encuentra ante el prototipo Shield, traje de protección impenetrable para su seguridad y defensa personal. Por favor siga estas simples instrucciones que le facilitaran el ensamblaje.
-          ¡Un traje con instrucciones! ¿Ensamblaje?

Comienzo a embutirme en él guiado por el esquema que aparece en la pantalla, sorprendido por su escaso peso y flexibilidad a pesar de las escamas que lo forman; se adapta al contorno de mi cuerpo perfectamente como si hubiera sido fabricado especialmente para mí… ¡parezco el viejo superhéroe del murciélago! Acoplo el exoesqueleto exterior a mi espalda, brazos y piernas, este suplemento seguro que me dotará de mayor fuerza y rapidez de movimientos… no comprendo a que se deben estas medidas de seguridad, claramente son exageradas en cinco años  nunca se han cometido delitos (por lo menos eso reza en la publicidad de Yearning Moon que se emite en La Tierra) La naturaleza de la gente que puede permitirse el lujo de visitar la ciudad abovedada de Yearning Moon no se caracteriza por su “instinto asesino” pero el Sr. Itskov es taxativo <<…hay que protegerse de lo imprevisto>>… mientras me pague lo acordado no discutiré su máxima, gracias a ella estoy contratado para la tarea más fácil a la que me enfrentado jamás.

Las imágenes emitidas parecen coordinadas con mis progresos. Aparecen nuevas imágenes con diversos objetos en una repisa, la misma que tengo delante.
-          Joder cuando terminé de colocármelo todo eso voy a parecer un maldito cyborg.
Después de visualizar las posibilidades que podré desarrollar con esos objetos aparecen las instrucciones para implementarlas. Me coloco delante del espejo e introduzco una especie de pepita amarilla en el oído izquierdo que me facilitará el contacto con la sala de pantallas, el Núcleo del complejo según lo que me han mostrado. Abro el estuche metálico que contiene unos cristales que recuerdan unas gafas sin montura, estos permitirán ver y grabar al Núcleo todo lo que yo observe, además de actuar como zoom, infrarrojos y… no sé cuantas cosas más; las adapto a mi cara siguiendo las explicaciones y quedan adheridas a mis ojos por debajo de las cejas. Extraigo de su funda unas pequeñas retículas y las acoplo a mi nariz como he visto en el panel, se convertirán en un neutralizador-filtrador contra un ataque con gas, por último cuelgo de las cartucheras laterales del traje dos tubos, parecen armas aunque el panel me advierte que serán activadas más tarde y no en todas sus posibles funciones y… finalizado, soy más robot que humano, preparado para lo imprevisible… Me veo en el espejo.

-    Bueno con lo que me pagarán vale la pena hacer el ridículo de esta manera. ¡Activar traje y equipamiento!
El traje se expande, me cubre la totalidad del cuello, la oreja derecha totalmente, las manos, los dedos y se fusiona con el calzado… la sensación es extraña, como si se pegara a mi cuerpo. Un ligero escozor recorre toda mi piel; me incomoda, parece eléctrico… como pequeñas descargas de baja intensidad… una presión anormal se produce en la espalda, brazos y piernas… ¡el exoesqueleto también ha sido cubierto por el traje y ejerce mucha presión en la columna!
Desconozco cuanto tiempo ha pasado pero las sensaciones extrañas han finalizado. Paso la mano por mi pecho y el tacto ha cambiado, el traje se ha endurecido, ahora es resbaladizo como el cristal…Una voz en mi oído derecho interrumpe mis pensamientos.
-      Proceso concluido. Bienvenido Sr. Wang, su tarjeta de datos ha sido cargada al traje Shield, tiene acceso ilimitado a las salas de juego, entretenimiento y sexo, al Hotel, al astropuerto y la sala de adaptación. El resto de dependencias requiere de la autorización de Núcleo.
-          ¡Vaya!
-        Estoy preparado para interactuar con usted y mostrarle todas las posibilidades de su Shield. Soy una versión prototipo y de usted dependen las mejoras por lo que le agradeceré cualquier comentario o interactuación.  
Soy incapaz de articular palabra, esto es mucho más de lo que esperaba de este trabajo y… ¡acabo de empezar!
-          Dispone de control absoluto sobre Shield, el traje no precisa de mantenimiento alguno, la recarga se efectúa automáticamente y toma la energía necesaria de su propio cuerpo. El único cambio que percibirá es el aumento de sus necesidades hídricas.
-          ¿Qué? 
-          Para finalizar le he de advertir que no podrá despojarse del traje hasta la finalización del contrato o de su defunción.
Hace tiempo que no me asusto fácilmente, lo que es cierto es que la preocupación me invade provocando un ligero calor corporal…
-          Sr. Wang estabilizo su temperatura a la zona de confort.
-          Joder, empiezas a caerme mal.
-          La adaptación requiere un proceso, seguro que pronto seremos uno.
-          ¿Cómo?
Ya no estoy preocupado, solo acojonado. A pesar de todo me siento muy bien… muy potente.

Otra voz invade mi cabeza, esta vez en el oído izquierdo.
-          Sr Wang, soy Jefrey desde el control de pantallas, El Núcleo; puede salir del apartamento y dirigirse al despacho del Sr. Itskov.
-          Entendido… ¿Dónde esta el despacho?
-         Disculpe, no recordaba que es su primer día. Al abrir la puerta de su departamento se iluminará una línea en el suelo de color azul, otra en la pared y otra en el suelo, sígalas, convergen en el despacho.


Parte II. 

La puerta está abierta y el todopoderoso Dmitry Itskov está de pie en el centro de la habitación observando varias pantallas suspendidas en el aire. Con un movimiento de manos las pantallas desaparecen y el Sr. Itskov me habla.

-        Bienvenido Will, te estarás haciendo muchas preguntas y ahora no tengo tiempo de responderlas solo te diré que estas aquí por ser el mejor, el traje te protegerá de muchas amenazas incluidas tu adicción a las drogas, la bebida y al sistemático incumplimiento de tus obligaciones… te he salvado de una muerte segura en La Tierra y ahora… me lo pagarás. Date una vuelta por “tus dominios” y familiarízate con la ciudad está tarde sabrás que haces aquí y cuál es tu misión. Adiós Will.

Dudo si he sido yo o el traje el que me ha obligado a salir del despacho pero es lo que ha sucedido.
En un lateral de las gafas aparece un plano de la ciudad, destacando en azul 5 puntos, las salas de juego, entretenimiento, sexo, el astropuerto y el hotel. Comenzaré el recorrido.


Parte III

Cinco horas más tarde y con las ideas claras, regreso al despacho del Sr. Itskov.
Bruscamente, sin preámbulos me ordena.
-         Toma asiento. Will, durante varios años las fuerzas de seguridad no han sido humanas, es verdad que han estado tuteladas por los verdaderos salvaguarda que no son máquinas, no obstante el complejo Frankenstein se ha acentuado en la gente y ese miedo perjudica al negocio. Por ello estás aquí, tú serás el primero de muchos que sustituirán a los antropomorfos IA.
-          Gracias por esta oportunidad Dmitry –se sorprende por mi repentino tuteo– Me has salvado de una situación “preocupante” en La Tierra y en las pocas horas que llevo metido en este traje me he dado cuenta de muchas cosas. El traje se ha acoplado a mí perfectamente y he aprendido a utilizarlo, ya somos uno y hemos realizado nuestra primera misión.
Dmitry abre los ojos y la boca al mismo tiempo; pasados unos segundos reacciona.
-          ¿De qué estás hablando? No te hemos ordenado nada.
-      Cierto. No obstante he decidido actuar por mi cuenta. Toda la información sobre el proyecto de Shield ha desaparecido de cualquier soporte, el Dr. Simmons ha sido repatriado a La Tierra y su equipo científico diseminado en diferentes proyectos. No existirán otros Shields jamás.
La confianza del hombre más poderoso de La Tierra ya es un vago recuerdo para Itskov.  Sé incorpora de la silla con el último hálito del que no se sabe perdedor y su ira se transforma en palabra.
-          No saldrás vivo de aquí; a una orden mía los robots te destruirán.
Mi sonrisa le desconcierta un instante y su reacción es la esperada.
-      Jefrey desconecta el Shield del Sr. Wang y envía cinco robots a mi despacho… ¿Jefrey?... ¿Jefrey?...

Su repetitivo y rápido parpadeo aflora en un intento baldío por cambiar la realidad.  Sus ojos dejan de mirarme, su barbilla toca su pecho y se sienta, vuelve a mirarme, ya no es la del hombre en superioridad, ya es consciente de la perdida de una batalla en la desconocía participar. 

-          Dmitry, he desconectado a Jefrey. Ya no soy Will Wang, soy El Núcleo.

jueves, 26 de septiembre de 2013

JULES






Como todas las noches inició el ritual de invocación a las musas para que aparecieran en sus sueños y le ayudaran a continuar con su novela. Las piedras brillaban con una hipnótica fosforescencia lapislázuli que aumentaba de intensidad a medida que avanzaba la noche, cuidadosamente las depositó en la mesilla junto al despertador, el vaso de agua y un montón de papeles manuscritos. 

Estaba cansado pero quería mantenerse despierto un poco más, deseaba sentirse totalmente agotado.  Las palabras de su editor esa mañana retumbaban en su cabeza:  
– Tres meses sin conseguir avanzar en tu novela es un castigo que no merezco; no serás nadie en el mundo literario Jules, eres informal y desordenado. 

Esta será la noche –se dijo–

Rememoraba su primer viaje a Escocia y el inesperado encuentro con un monje en la Abadía de Iona. Un anciano que parecía trastornado murmuraba lenguas incomprensibles con los ojos puestos en blanco. Se detuvo prestando atención al rezo de tan extraño personaje desubicado en el tiempo y en el espacio. Cuando se recuperó de lo que parecía un  trance, le habló de unos fragmentos de roca que llegaron a la Tierra procedentes de un lugar lejano, los guijarros ŝtonoj, le dijo. Aquel hombre de edad indeterminada, con pocos mechones de pelo en la cabeza, totalmente desdentado y mirada demente decía ser el enviado de las estrellas. Aquel hombre se incorporó con una agilidad impropia, le agarró la muñeca derecha y le depositó las tres piedras en su mano, diciéndole: "Debes colocarlas cerca de tu cuerpo, entre uno y dos metros, justo antes de dormir. Su proximidad te dotará de la sabiduría del erudito, la inteligencia del superdotado y la visión del futuro. Pero cuando tu mente recobre la consciencia todo se perderá, los recuerdos serán fugaces y deberás aprovechar para transcribirlos, en muchas ocasiones el tiempo te impedirá reafirmarlos en tu memoria pero la perseverancia te premiará con el éxito" Aquel anciano con túnica azafrán… Cerró los ojos presa del cansancio.

Despertó cinco horas más tarde y se abalanzó sobre los papeles presa de la excitación por los vestigios de sus sueños. Siete interminables minutos más tarde miró al techo, respiró profundamente y sonrió, releyó lo escrito y sentenció:

– He terminado “París en el siglo XX” 


Relato publicado en el periódico A21 en Febrero de 2014


lunes, 2 de septiembre de 2013

SAMIRA







Preciosa, radiante, apetecible, sensual, allí está ella en la cama y en la posición que yo deseaba, preparada para cumplir con sus obligaciones y satisfacer cualquier deseo de sus clientes incluidos los no manifestados oralmente. Sí, Samira puede leer la mente. En realidad no exactamente; es capaz de descifrar las ondas cerebrales, conocer el estado de ánimo de la persona y utilizar toda esa información para transformar cualquier proceso mental negativo en euforia si es necesario. 

Es su trabajo desde hace 6 meses, el tiempo en el que se ha evaluado la conveniencia de seguir con el proyecto y crear los futuros neoseres que serán utilizados para dar placer sin límite o su destrucción como otros muchos prototipos anteriores. Hoy es el día del examen final, el día en el que termina la fase 0 del proyecto SA, el día en el que test es distinto, no habrá reportes de terceros,  yo su creador, soy su evaluador.

Samira se incorpora de la cama y camina hacía mi con un movimiento de caderas felino. Admiro su cuerpo desnudo; brillante; oloroso; excitante… intento hablar para disimular mi turbación pero ella me lo impide posando uno de sus dedos en mis labios con la otra mano se apoya en mi pecho y sus labios se juntan con los míos regalándome el premio de mi deseo. 

Transcurrido un tiempo indeterminado se separa de mí.
-       No hables, sé lo que necesitas y te lo voy a dar sin que lo pidas.
Su voz rebosa ternura, penetra en mi mente con lentitud neutralizando cualquier otro pensamiento, una comunicación apoyada con su mirada que se convierte en prioritaria que desconecta todo lo demás para ser el foco principal de mi atención.
Maldigo la torpeza de mis manos que no han sido capaces de repasar los contornos de la tierna escultura que he tenido tan próxima. Me avergüenzo de mis pensamientos, de las cosas que me gustaría hacer con ella, de lo que disfrutaré... Sé que está interpretando todo lo que acontece en mi cabeza pero solo sonríe en una clara invitación a que de rienda suelta a mis deseos... los que sean.


En el año 2048 el magnate ruso Dmitry Itskov y su equipo de científicos de Kurzweil Technologies desarrollaron una propuesta: Yearning la mayor ciudad de diversión y ocio que jamás soñó La Humanidad ubicada bajo la superficie de la Luna. Inmediatamente fue apoyado por todos los países conscientes del potencial lúdico-económico y pusieron a su disposición toda la tecnología y colaboración necesaria para convertirlo en realidad.
Hoy, 8 años más tarde, Dmitry es la persona más poderosa del Sistema Solar y quien, verdaderamente, toma las decisiones político-financieras de la Tierra, mi jefe en los últimos 12 años.

El desplazamiento de la puerta y la llegada de Dmitry me devuelven a la realidad.
-       Buenos días, Joseph —Se sienta lo más próximo a mí a pesar de la amplitud de la sala e inicia la conversación—Te preguntarás el porqué de esta reunión privada y confidencial… ¿Quieres una explicación?
Demuestra su aprecio hacia mi persona, está acostumbrado a ordenar y sabe que no es necesaria justificación alguna para que los demás ejecutemos sus peticiones y aun así me da la oportunidad de recibirla.

-     Señor Itskov usted es mi jefe y no… —Como era previsible no me deja terminar la frase—

-       Joseph eres de los pocos que me comprende sin necesidad de mostrarte como un lacayo obediente, como deferencia a los años que llevamos juntos y a la trascendencia de esta reunión… —Mi  sonrisa le da la conformidad que busca para poder continuar el speech— No necesito ninguna otra opinión. Y ahora, sin ningún adorno científico y en lenguaje comprensible dame tu informe de la evaluación de SA11.

Despliego la pantalla holográfica central y vuelve a interrumpirme.
-       No es necesario informe oficial solo es una conversación… importante… Adelante.

Trago saliva intentando deshacer el nudo que tengo en la garganta para poder hablar. 
-       Samira, SA11, presenta los mismos problemas que los anteriores androides aunque hemos conseguido retrasar en el tiempo su manifestación, por lo que creemos que estamos en la línea correcta y que el próximo prototipo SA12 dispondrá de una versión mejorada del actual.

-       ¿Será una versión definitiva? —Lanza la pregunta esperada, la que ha motivado esta reunión.

-       Probablemente no pero seguro que será superior a la actual… —Otra interrupción—

-       Por lo que necesitaremos más prototipos, más tiempo, más dinero… ¿Cuántas versiones serán necesarias crear hasta conseguir la definitiva?

Pensaba que ya había lanzado “La Pregunta”, pero me he equivocado esta parece ser la más importante… en realidad es la respuesta la que puede resultar decisiva para sus planes.
-       No lo sabemos, no podemos cuantificar las unidades prototipo necesarias para conseguir el definitivo… pero hemos realizado una estimación de tiempo y probablemente necesitaremos un mínimo de 20 años para conseguir culminar el proyecto con éxito.

Pensativo, con la mirada perdida y el ceño fruncido, Dmitry parpadea continuamente… parece estar procesando la información. Tras unos interminables segundos comienza a hablar despacio...
-       He invertido mucho tiempo y dinero en todo esto... sin resultados… mi paciencia y la del resto de inversores se ha agotado… ¡La financiación se ha terminado!... Volveremos utilizar humanos para los placeres sexuales, son manipulables y se pueden comprar… Este mal sueño queda definitivamente suspendido, los laboratorios y todo el equipamiento serán desmantelados por la brigada de limpieza; la programación, informes y cualquier software que haya intervenido será destruido inmediatamente. La guardia informática revisará las pertenencias de todo el equipo que ha participado y requisará la información de la que dispongan —con solemnidad añade— No quedará ningún rastro del proyecto SA.

Sin poder contenerme le espeto —¿Qué le ocurrirá a Samira?—

-       No se le restablecerá la conexión, será destruida inmediatamente.

Me quedo solo… siento haber defraudado a Dmitry… por primera vez he fracasado como científico pero… no como persona… ¡He cumplido mi promesa, Samira!