Translate

Visitas

Mostrando entradas con la etiqueta Cuento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuento. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de diciembre de 2021

El fin de la soledad. Relato Navidad 2021




José intenta incorporarse, pero lo único que consigue es ese ataque de tos persistente que le acompaña estos últimos días. Estira el brazo para alcanzar el tetrabrik de vino y se lo acerca a los labios. Lo empina tanto que el rojo tinto rebosa y cae sobre su barba cana pringando, más si cabe, la roída y sucia camisa, si se puede seguir llamando camisa.

—Joder, se ha acabado —dice lanzando el envase contra la acera. El tercero de la noche.
El eructo se ha oído en todo el callejón. Su mansión como dice él.
Remueve el saco donde se esconden sus pertenencias, maldiciendo e insultando a todos los santos.

—Mierda, no hay más —grita llorando como un niño perdido, mientras cae sobre su cama de cartones y pestilentes mantas.
Y lo está, perdido, solo y borracho.
Cierra los ojos un instante y los vuelve a abrir en otro ataque de tos que le obliga a incorporarse.
Aun con resuello advierte una figura al contraluz de la farola de entrada al callejón.

—Joder ¿Ahora Papa Noel viste de negro? Jajajajaja, estoy borracho.
—Lo estás, pero no soy Papá Noel.
—¿Y quién eres? ¿Y ese palo que llevas? —dice temeroso
—No importa. Ya no pasarás las navidades solo nunca más.

sábado, 26 de diciembre de 2020

Cuento de Navidad 2020. Relevo


—¿Abuelo?

El anciano mueve la cabeza con lentitud sobre la almohada. Me mira sin abrir los ojos. Sus párpados oscilan. Se abren y vuelven a cerrarse varias veces hasta que consigue mantenerlos abiertos. Ahora, son sus labios los que tiemblan tras la frondosa barba blanca. Lo intenta pero, solo consigue un sonido gutural acompañado de una tos que rasga su garganta.
Aprieta los párpados, arruga la nariz y en su frente se marcan las cicatrices de la edad.
Tras unos segundos, su rostro se relaja.
Vuelve a mirarme, esta vez con los ojos muy abiertos y con su última sonrisa me habla.

—Nicolás, ahora te toca a ti regalar Felicidad.

Imagen Pixabay